Villavaquerín - Agustín Espina

Agustín Espina - Lugo (1959)

Villavaquerín

En el cuenco de mi mano se abrió una puerta,
Castilla, a mis andares fugitivos, sus rincones,
¡qué hermosos se deseaban en mis días otoñales!

Cercanos, sus trigales, antes distantes,
agostados tras el tórrido verano, de miel engarzados,
ahora se endulzaban entre cañaverales.

Donde se entregaba la colina al prado,
al término de un arroyo ajado, y lleno de gozo,
descubría al fin, el esplendor que la paz nos deja.

(publicado en su segundo blog: “agustinespina.blogspot.com” -  Un reflejo; el espectro resultante de un rayo perdido; una galaxia girando al revés; un río de agua dulce acompañando al salmón; un fuego que da calor y te abrasa a la vez; una muestra de algo que pasa de largo por el área del tiempo: un flujo de olores que perfuman el sueño de esperanzas y celos; un pecho rendido ante la inmensidad de lo desconocido. Un poeta, un artista, o tan solo la sombra de un niño ofendido. Mi llanto es el canto de un cirio encendido).

Fotos realizadas en Febrero de 2017












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